Un gran techo, debajo del cual se ubican todas las funciones

Un gran techo, debajo del cual se ubican todas las funciones

Arq. Rafael Viñoly.

 

El nuevo Aeropuerto Internacional de Carrasco, diseñado por el arquitecto uruguayo Rafael Viñoly, se resuelve con una enorme cubierta de triple curvatura. Un gesto contundente que los cielorrasos tensados Barrisol y la empresa uruguaya SITEA ayudaron a materializar. 

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La cara interna de esta cubierta se materializa íntegramente como un cielorraso tensado, fraccionado en módulos de aproximadamente 4.00 x 8.00m que generan una trama de buñas sutiles en los 15.000m2 totales de superficie.

La forma de triple curvatura posiciona a las Soluciones Tensadas como la mejor alternativa para resolver esta geometría, ya que naturalmente puede adaptarse al alabeo que va tomando la cubierta en su desarrollo tridimensional.

Del mismo modo las características en términos de elasticidad y resistencia del material garantizan que el perfecto acabado inicial se mantenga en el tiempo independientemente de los movimientos de la estructura metálica a la cual se adaptará no generándose ningún tipo de fisuras ni cambios del acabado.

Con una altura promedio de 30 m, la instalación de estos cielorrasos planteaba desafíos particulares en cuanto a la logística. Para ello SITEA, en conjunto con Wagg de Argentina, idearon un sistema de montaje basado en  plataformas diseñadas a medida de los módulos de obra, que se desplazan a lo largo y ancho de la cubierta. Permitiendo así eliminar el impacto que el montaje de andamios hubiera implicado para la obra. Esto solo es posible gracias a las características del montaje del sistema de cielorrasos tensados y su rapidez de instalación.

SITEA, a través de su equipo de arquitectos de dirección de obra, y de instaladores calificados, llevo a cabo esta importante obra de 15 000 m2, logrando cumplir los exigentes plazos de obra, con un resultado final excelente desde el punto de vista estético y técnico.

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